Rebelión contra el multiculturalismo

24 07 2011

Los indicios parecen indicar que el perpetrador de los atentados de Noruega Anders Behring Breivik, con el saldo trágico de más de 90 personas muertas, estaba vinculado a la extrema derecha y sentía un profundo odio hacía los musulmanes  en su país.

Tal como menciona  El Pais:

Poco a poco van emergiendo detalles de esa otra vida e ideas políticas que componen un retrato que se acomoda mejor al drama nacional en que vive Noruega. Son particular reveladoras sus contribuciones a la web document.no, creada para alertar contra la invasión de Europa, en general, y de Noruega, en particular de gentes venidas de otras tierras e imbuidas de Islam. “Dígame de un país donde los musulmanes hayan convivido pacíficamente con los no musulmanes”, inquiría hace unos meses Breivik antes de responderse que esa implantación ha tenido “consecuencias catastróficas para los no musulmanes”. En otro momento se preguntó: “¿Cuándo ha dejado de ser el multiculturalismo una ideología dirigida contra la cultura europea, las tradiciones, la identidad y las naciones Estado?”.

Segun Juan Cole del blog Informed Comment, Breivik veia a la inmigración como una amenaza a la identidad de Europa y un peligro latente.

Segun dice Cole:

But Breivik saw Muslim immigration in particular as a threat to the very identity of Europe. That is, if the immigration from the Middle East were allowed to continue, then ultimately there would be no Europe, just a big Iran on all sides of the Mediterranean. Moreover, he imagined this process of Islamification as happening very quickly.

Sin embargo, lo más interesante que dice Cole es que muchos de los actos de Breivik se debieron a que hay muchos partidos de extrema derecha que están teniendo cabida en la política en países como Suecia, Finlandia  e incluso en EE.UU. con el Tea Party

Los actos de Breivik serían, al igual que los extremistas islámicos,  una rebelión contra la perdida de identidad en sus propios países debido a la invasión cultural extranjera, a un  mundo cada vez más mezclado donde no hay culturas hegemónicas. En el caso de Breivik  el Partido Laborista en el poder en Noruega representaba a quienes le abren la puerta a los musulmanes que vienen a invadir Europa a quebrar las raíces cristianas, por lo tanto para un sector de la extrema derecha luchar contra la migración es como una nueva cruzada.

El asunto aquí es que tanto en EE.UU. como en Europa la migración extranjera  genera rechazo y cada vez más,  y  hay corrientes de opinión que preferirían un mundo occidental cristiano y puro sin la molestia de una sociedad diversa.

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Una metáfora del mundo contemporáneo

29 10 2009

District9La película District 9 es un film construido como una gran metáfora sobre los grandes problemas globales actuales. Una vez  más un género como la ciencia-ficción resulta ser más inteligente que el cine convencional.

Qué extraño que una película que no recrea un mundo real diga mucho más sobre la realidad del mundo en que vivimos. Sin quererlo un entretenimiento nos refriega en la cara la complejidad del mundo en que vivimos.

Durante  el transcurso de la historia se puede distinguir fácilmente las imágenes de la globalización: mercenarios, racismo, exclusión y dominación corporativa pueblan esta distopía fácilmente reconocible.

Si bien es cierto District 9 trata sobre un  grupo de extraterrestres que aterriza en la tierra y específicamente en los barrios míseros de Johanesburgo, ya da una idea de un nuevo tipo de Apartheid.

La metáfora es evidente: un grupo de alienígenas se convierten en refugiados y al poco tiempo pasan  de ser  los protegidos a convertirse en los rechazados de la sociedad. La primera asociación que viene a la mente es la suerte de millones de palestinos apiñados en campos de refugiados en Gaza o los nuevos centros de detención en Europa, que se están convirtiendo en los depósitos de los indeseables migrantes africanos.

Otro detalle interesante es el choque cultural y la falta de entendimiento entre humanos y alienígenas, casi parece narrar las dificultades que atraviesan las sociedades multiculturales donde el entendimiento del “otro” es cada vez más difícil.

Las denominadas “langostas” del film parecen representar a los millones de turcos, nigerianos, marroquíes y latinoamericanos que pueblan las metrópolis del hemisferio norte, que inicialmente fueron recibidos con agrado para luego pasar a ser un “problema”.

 








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