El fin de la utopía noruega

23 07 2011



Si había un lugar en el mundo similar a la Utopía de Tomas Moro, ese era Noruega, un país con los mayores índices de desarrollo humano del mundo, donde el terror post 11-S no existía y donde los traumas contemporáneos del mundo occidental tocaron este país helado. Ese mundo perfecto y puro se terminó  por Anders Behring, quien asesino a  80 personas en la isla Utoya, cerca de Oslo, y que probablemente  hizo estallar una bomba en la sede de gobierno de este país.

Como es común el homicida era un hombre común y  discreto que aparentemente no podría cometer una barbarie, según BBC, Behring en su perfil de Facebook indicaba que entre sus preferencias estaba el leer al filósofo y psicólogo estadounidense William James, el libro “Sobre la libertad” del filósofo británico John Stuart Mill y las novelas “1984” de George Orwell y “El proceso” de Franz Kafka.

Según parece, además el autor de la masacre estudio finanzas en Oslo  y tenía una granja, gracias a la cual pudo comprar 6 toneladas de fertilizante que le servirían para crear la bomba que estallo en el centro de la ciudad sin causar sospechas.

Al igual que en EE.UU. donde los asesinos  en serie son personas que siente que viven en una sociedad que los oprime, Behring escribió en el 2009:

“…. no hay un país donde los musulmanes hayan vivido pacíficamente con los no musulmanes, diciendo que eso ha tenido “consecuencias catastróficas” para los no musulmanes.”

Según parece se trataría de alguien vinculado a la ultraderecha noruega que tiene un fuerte sentimiento xenófobo y; no por nada sus ataques tanto en la sede del gobierno como del campamento juvenil en la isla Utoya donde había un campamento del partido laborista, actualmente en el poder.

Lo peor de Behring es que ya sembró el terror y la desconfianza en un país en que la policía pocas veces es necesaria y en donde había una sensación de seguridad absoluta.

Link: Terror en el país del bien. El País

 Foto: Imagenes de las víctimas en la isla Utoya. Tomado de BBC





Crímenes de guerra en Irak

8 04 2010

A veces Internet sirve para algo más que para saber sobre la homosexualidad de Ricky Martìn, también puede servir para esclarecer el pasado, tal como lo hizo Wikileaks que acaba de poner un ladrillo más al desprestigio de la guerra en Irak al difundir un video del ejército norteamericano en el que se ve como un helicoptero asesina a dos periodistas y varios civiles desarmados. La contundencia de las imagenes es un testimonio clarísimo de cómo es la guerra verdaderamente y no como salen en las películas.

El asunto despierta varias preguntas, esto fue un error como dicen las autoridades estadounidenses o se le puede considerar un crimen de guerra.

Por supuesto que se dirá que es un hecho aislado, un “daño colateral”, incluso que el ambiente de guerra la realidad no se distingue bien. Todo eso perfecto. Pero lo que no se dice es que los soldados en general asesinan porque ven lo que quieren ven, en resumen, si habia una cámara en verdad vieron una ametralladora, si vieron gente reunida, distinguieron una milicia, o tal como se ve en las imágenes una camioneta que se acerca a auxiliar a los heridos, se convierte automaticamente en un vehículo hostil.
Esto no es nuevo, para la guerra se adoctrina a la gente a ver enemigos por todos lados y el éxito es lograr máquinas de matar, el asunto es cuando estas máquinas dejan de pensar y tener criterio propio.








A %d blogueros les gusta esto: