SOÑANDO EL ARMAGEDÓN

9 12 2006

El último número de la revista Foreign Policy es atemorizante. El tema de portada, Cómo fabricar una bomba nuclear casera en casa, narra la facilidad e incluso lo barato que sería para un grupo terrorista como Al-Qaeda construir una bomba de esta magnitud y hacerla estallar causando cientos de miles de muertos en alguna ciudad.

Según sus autores Peter Zimmerman y Jeffrey Lewis la información de cómo armar este tipo de artefactos está ampliamente disponible en Internet, además, las intenciones de comprar material nuclear están ampliamente documentadas cuando Osama Bin Laden estuvo a punto de comprar un barril de uranio a un ex ministro del Gobierno sudanés.

Afortunadamente la compra se frustró, pero las pretensiones nucleares de Bin Laden no dejan de ser perturbadoras. Y mucho más si es que consideramos que el costo de un ataque nuclear sería un poco más de 4 millones de dólares. Una bicoca para Al- Qaeda que tendría todo el tiempo del mundo para conseguir esa suma.

Latinoamérica es la Atlántida, bien podría ser el título del artículo de Moisés Naím, El continente perdido,al señalar que esta región a perdido interés a nivel mundial, no solo por Estados Unidos, muy ocupado por su situación en el Medio Oriente.

Esa falta de interés ha causado que las sucesivas crisis financieras como las de Argentinas o las crisis de gobernabilidad pasen desapercibidas. Latinoamérica no tiene las hambrunas africanas, ni grupos terroristas, ni armas de destrucción masiva, de esta manera como diría Naim: “Bono, Madonna y Angelina Jolie se preocupan por Botsuana, no por Brasil.”

La ausencia de atención ha sido la causa de ascenso de los fenómenos de Chávez, Morales o Ortega, una nueva izquierda que rechaza a Estados Unidos pero que se beneficia ampliamente del petróleo como en Venezuela.

Según Naim lo que le falta a los latinoamericanos es paciencia, algo que cualquier país desarrollado tiene que tener para lograr algún tipo de desarrollo, pues si bien la globalización no es la panacea, tampoco es el cuco del cual nos debemos esconder.

Los neoconservadores son un grupo de intelectuales que más han influenciado más en la presidente de George W. Bush, entre sus figuras más resaltantes se encuentra el Vicepresidente Dick Cheney y el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld.

De ellas también es parte culpa del desastre de Irak y ya se habla de su decadencia inevitable. Para evitar esa caída uno en Operación retorno de los neocons, Joshua Muravchik, acepta que el gran error de este grupo fue dar demasiada importancia al poder militar, para revertir los daños es necesario mayor hincapié en la batalla de las ideas para vencer el antiamericanismo que alimenta el terrorismo islámico.

Sin embargo, fiel a su pensamiento militarista anuncia que Bush tendrá de todas maneras que ordenar un bombardeo a Irán y sobretodo a sus instalaciones nucleares pues el integrismo religioso de su gobierno impide cualquier negociación que lleve al desarme de este país.


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